jueves, 26 de enero de 2012
La Belleza de la Obra de Dios.
Para entender bien los primeros capítulos del Génesis
Muchos encuentran serias dificultades en encarar la lectura de los relatos contenidos en Gen. 1-11; les resultan desconcertantes y hasta escandalosos. El progreso de los conocimientos científicos y la mentalidad racionalista del hombre moderno llevan a muchos a rechazar estos relatos como míticos, arcaicos y totalmente superados.
Para entender bien estos capítulos es necesario tener en cuenta que no pretenden darnos una explicación científica del origen del mundo y del hombre, sino una explicación religiosa: ante el hecho -que constata con sus propios ojos- de todo lo que existe, el autor sagrado simplemente afirma que todo eso ha tenido un comienzo absoluto y que ese comienzo se debe a la intervención libre y gratuita de Dios que ha hecho surgir con su sola palabra absolutamente todo lo que existe. Por tanto, el autor sagrado no entra a explicar el cómo han surgido las cosas -eso será precisamente la competencia de la ciencia-, sino que, iluminado por Dios, afirma desde la fe la verdad religiosa fundamental de que todo ha sido creado por Dios.
Para hacer esto, el autor sagrado no recurre a afirmaciones religiosas abstractas, que sus destinatarios no habrían entendido en absoluto; por el contrario, como buen catequista transmite esas verdades en un lenguaje sencillo y popular, cargado de imágenes, que resulta enormemente gráfico y expresivo. De ahí que tengamos que distinguir cuidadosamente lo que el autor sagrado dice de la forma en que lo dice; es decir, que hay que distinguir el contenido que se transmite del recipiente en que se transmite.
2.- Los relatos de la creación
Es sabido que el libro del Génesis comienza con dos relatos de la creación. El segundo de ellos (2, 4b-25), de un estilo vivo y colorista, es el que parece más antiguo. El primero (1, 1-24a) es de un estilo más austero y monótono; si está colocado en primer lugar es porque así se respeta el orden cronológico, ya que describe la creación del
Universo que culminará en la creación del hombre, mientras que el segundo relato se centra en la creación del hombre y continúa con la narración del pecado.
a) El primer relato (Gen. 1, 1-24a). Este texto, perteneciente a la tradición sacerdotal, fue redactado probablemente en el siglo VI antes de Cristo y con gran sobriedad presenta el hecho de la Creación dentro del esquema litúrgico de la semana. Subrayamos algunos detalles recogiendo el mensaje religioso contenido en ellos:
Muchos encuentran serias dificultades en encarar la lectura de los relatos contenidos en Gen. 1-11; les resultan desconcertantes y hasta escandalosos. El progreso de los conocimientos científicos y la mentalidad racionalista del hombre moderno llevan a muchos a rechazar estos relatos como míticos, arcaicos y totalmente superados.
Para entender bien estos capítulos es necesario tener en cuenta que no pretenden darnos una explicación científica del origen del mundo y del hombre, sino una explicación religiosa: ante el hecho -que constata con sus propios ojos- de todo lo que existe, el autor sagrado simplemente afirma que todo eso ha tenido un comienzo absoluto y que ese comienzo se debe a la intervención libre y gratuita de Dios que ha hecho surgir con su sola palabra absolutamente todo lo que existe. Por tanto, el autor sagrado no entra a explicar el cómo han surgido las cosas -eso será precisamente la competencia de la ciencia-, sino que, iluminado por Dios, afirma desde la fe la verdad religiosa fundamental de que todo ha sido creado por Dios.
Para hacer esto, el autor sagrado no recurre a afirmaciones religiosas abstractas, que sus destinatarios no habrían entendido en absoluto; por el contrario, como buen catequista transmite esas verdades en un lenguaje sencillo y popular, cargado de imágenes, que resulta enormemente gráfico y expresivo. De ahí que tengamos que distinguir cuidadosamente lo que el autor sagrado dice de la forma en que lo dice; es decir, que hay que distinguir el contenido que se transmite del recipiente en que se transmite.
2.- Los relatos de la creación
Es sabido que el libro del Génesis comienza con dos relatos de la creación. El segundo de ellos (2, 4b-25), de un estilo vivo y colorista, es el que parece más antiguo. El primero (1, 1-24a) es de un estilo más austero y monótono; si está colocado en primer lugar es porque así se respeta el orden cronológico, ya que describe la creación del
Universo que culminará en la creación del hombre, mientras que el segundo relato se centra en la creación del hombre y continúa con la narración del pecado.
a) El primer relato (Gen. 1, 1-24a). Este texto, perteneciente a la tradición sacerdotal, fue redactado probablemente en el siglo VI antes de Cristo y con gran sobriedad presenta el hecho de la Creación dentro del esquema litúrgico de la semana. Subrayamos algunos detalles recogiendo el mensaje religioso contenido en ellos:
Máxima autoridad religiosa palestina pide exterminar a los judíos
Durante la celebración del 47 aniversario de la fundación de Fatah el pasado 9 de enero, el principal líder religioso de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), el Mufti Muhammad Hussein citó un hadiz (hechos ocurridos en tiempos del Mahoma e interpretados por él mismo) que preconizaba, directamente, el asesinato de los judíos.
Aseguró que la hora del resurgir palestino no llegará hasta que los musulmanes no luchen con los judíos, y les exterminen. “La hora [de la Resurrección] no llegará hasta que no luchéis con los judíos, el judío se esconderá detrás de las piedras o los árboles, y a continuación las piedras o los árboles os llamarán: ‘Oh, musulmán, siervo de Alá, hay un judío detrás de mí, ven y mátalo’”, dijo, ante decenas de personas. Estas palabras fueron captadas en varios vídeos, que se han difundido rápidamente por Youtube.
El Mufti añadió que en respuesta a esta certeza, los judíos han comenzado a plantar el árbol del Gharqad en torno a sus ciudades y pueblo, para poder tener un lugar donde esconderse cuando los musulmanes acudan a matarles. La creencia de este hadiz asegura que ese tipo de árbol es el único que no “susurrará” a los musulmanes dónde están los judíos.
Además, continuó “explicando” el origen: “[...] nuestra guerra con los descendientes de los monos y los cerdos, es decir, los judíos; es la guerra de la religión y la fe”.
Este hadiz suele ser citado por clérigos radicales y las facciones más radicales del Islam, pero la tendencia últimamente está cambiando, ya que está extendiéndose su uso y creencia entre más sectores de la población palestina , difundido por los líderes religiosos.
Así lo asegura un estudio llevado a cabo por Israel Project el pasado año, que determinó que el 73% de los palestinos que “creen” en este hadiz , según informa Palestina Media Watch. Este portal, que habitualmente traduce y difunde los contenidos generados por actos oficiales de la Autoridad Nacional Palestina, ha sido bloqueado por el portal de vídeos de Youtube, al considerar el contenido del vídeo “inapropiado”. A pesar de eso, el vídeo puede continuar visionándose en su página web.
Conviene recordar que estas palabras fueron retransmitidas por la televisión oficial de Al Fatah, y que este Mufti no es la primera vez que pide el exterminio de los judíos . En la mezquita de Al-Aqsa en 2010 ya hizo este mismo exhorto. El responsable de su nombramiento como autoridad religiosa oficial de la Autoridad Nacional Palestina es el propio presidente, Mahmud Abbas.
Aseguró que la hora del resurgir palestino no llegará hasta que los musulmanes no luchen con los judíos, y les exterminen. “La hora [de la Resurrección] no llegará hasta que no luchéis con los judíos, el judío se esconderá detrás de las piedras o los árboles, y a continuación las piedras o los árboles os llamarán: ‘Oh, musulmán, siervo de Alá, hay un judío detrás de mí, ven y mátalo’”, dijo, ante decenas de personas. Estas palabras fueron captadas en varios vídeos, que se han difundido rápidamente por Youtube.
El Mufti añadió que en respuesta a esta certeza, los judíos han comenzado a plantar el árbol del Gharqad en torno a sus ciudades y pueblo, para poder tener un lugar donde esconderse cuando los musulmanes acudan a matarles. La creencia de este hadiz asegura que ese tipo de árbol es el único que no “susurrará” a los musulmanes dónde están los judíos.
Además, continuó “explicando” el origen: “[...] nuestra guerra con los descendientes de los monos y los cerdos, es decir, los judíos; es la guerra de la religión y la fe”.
Este hadiz suele ser citado por clérigos radicales y las facciones más radicales del Islam, pero la tendencia últimamente está cambiando, ya que está extendiéndose su uso y creencia entre más sectores de la población palestina , difundido por los líderes religiosos.
Así lo asegura un estudio llevado a cabo por Israel Project el pasado año, que determinó que el 73% de los palestinos que “creen” en este hadiz , según informa Palestina Media Watch. Este portal, que habitualmente traduce y difunde los contenidos generados por actos oficiales de la Autoridad Nacional Palestina, ha sido bloqueado por el portal de vídeos de Youtube, al considerar el contenido del vídeo “inapropiado”. A pesar de eso, el vídeo puede continuar visionándose en su página web.
Conviene recordar que estas palabras fueron retransmitidas por la televisión oficial de Al Fatah, y que este Mufti no es la primera vez que pide el exterminio de los judíos . En la mezquita de Al-Aqsa en 2010 ya hizo este mismo exhorto. El responsable de su nombramiento como autoridad religiosa oficial de la Autoridad Nacional Palestina es el propio presidente, Mahmud Abbas.
El cristianismo es la religión más difundida en el mundo, con 2.180 millones
Ud Debe de saber esto.
El cristianismo es la religión más difundida en el mundo, donde 2.180 millones de personas, es decir casi un tercio de la población, son considerados cristianos, de los cuales los católicos son el 50,1 %, según afirmó hoy la agencia vaticana “Asianews”.
Según los datos facilitados por “Asianews”, que cita un estudio del centro estadounidense The Pew Forum, los cristianos en el mundo son 2.180 millones de personas, mientras que los musulmanes son 1.600 millones, el 23,4 % de la población de la Tierra.
De esos 2.180 millones de cristianos, los católicos son el 50,1 %, los protestantes el 37 % y los ortodoxos el 12 %, mientras que el resto se lo reparten otras confesiones.
En los últimos cien años los seguidores de Cristo se han cuadruplicado, pero el crecimiento de la población mundial ha dejado prácticamente igual el porcentaje sobre la población mundial.
Hace cien años -precisa la agencia vaticana- (los cristianos) eran 600 millones y ahora 2.180 millones, pero al mismo tiempo la población ha pasado de 1.800 millones a 6.900 millones, lo que supone que hace cien años representaban el 35 % de la población y ahora el 32 %.
Los cristianos han aumentado en África y Asia y han descendido en Europa.
Si en 1910 el 66,3 % de los cristianos vivían en Europa, el 27,1 % en América, el 4,5 % en Asia-Pacífico, el 1,4 % en África subsahariana, el 0,7 % en Oriente Medio y África del Norte, ahora la situación ha cambiado radicalmente.
Hoy Europa está en el segundo puesto (25,9 %), mientras que el mayor número está en América (36,8 %).
El cristianismo es la religión más difundida en el mundo, donde 2.180 millones de personas, es decir casi un tercio de la población, son considerados cristianos, de los cuales los católicos son el 50,1 %, según afirmó hoy la agencia vaticana “Asianews”.
Según los datos facilitados por “Asianews”, que cita un estudio del centro estadounidense The Pew Forum, los cristianos en el mundo son 2.180 millones de personas, mientras que los musulmanes son 1.600 millones, el 23,4 % de la población de la Tierra.
De esos 2.180 millones de cristianos, los católicos son el 50,1 %, los protestantes el 37 % y los ortodoxos el 12 %, mientras que el resto se lo reparten otras confesiones.
En los últimos cien años los seguidores de Cristo se han cuadruplicado, pero el crecimiento de la población mundial ha dejado prácticamente igual el porcentaje sobre la población mundial.
Hace cien años -precisa la agencia vaticana- (los cristianos) eran 600 millones y ahora 2.180 millones, pero al mismo tiempo la población ha pasado de 1.800 millones a 6.900 millones, lo que supone que hace cien años representaban el 35 % de la población y ahora el 32 %.
Los cristianos han aumentado en África y Asia y han descendido en Europa.
Si en 1910 el 66,3 % de los cristianos vivían en Europa, el 27,1 % en América, el 4,5 % en Asia-Pacífico, el 1,4 % en África subsahariana, el 0,7 % en Oriente Medio y África del Norte, ahora la situación ha cambiado radicalmente.
Hoy Europa está en el segundo puesto (25,9 %), mientras que el mayor número está en América (36,8 %).
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